Fidel Castro se volvió a anticipar.


Norelys Morales Aguilera

No siga leyendo si cree me cree “pro culto…” como me acaba de acusar algún que otro amigo desesperado por ahí. Al fin y al cabo en Cuba vivimos tan lejos de Dios y tan cerca del Diablo, que sabemos cuando hay que hablar y cuando hay que callar.

En su Reflexión del 3 de marzo titulada: “Cambios sanos en el Consejo de Ministros”, Fidel tomó la delantera a la chismografía y aunque algunos lo duden, el pueblo sagaz y natural de Cuba, que sostiene la Revolución, lo comprendió.

Pero, interesante y excitante casi, es que la contrarrevolución más feroz o más taimada, también lo ha entendido así, mal que les pese y que inventen todo tipo de patrañas y subterfugios mediáticos o no tan mediáticos.

La verdad irrefutable es que Fidel no ha mentido, aunque se le esté pidiendo explicaciones desde ciertas esquinas, con los más variados motivos o intereses. ¿Qué se le va a hacer?

“No se ha cometido injusticia alguna con determinados cuadros, escribió el ex presidente en su Reflexión. Ninguno de los dos mencionados por los cables como más afectados, pronunció una palabra para expresar inconformidad alguna. No era en absoluto ausencia de valor personal. La razón era otra. La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno. El enemigo externo se llenó de ilusiones con ellos.”

Permitiéndome refrescar y resaltar algo con lo cual en Cuba se está de acuerdo, a menos que se quiera destruir a la Revolución, “No olviden nunca -dijo Raúl, el pasado primero de enero- que esta es la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes”, significativamente dirigiéndose a los cuadros en el Parlamento Nacional.

No se puede poner en dudas el valor y la audacia de la Revolución cubana y de Fidel para acometer los hechos y la verdad. Solo que el sensacionalismo no es su fuerte y si miramos serenamente los sucesos y bajo otra lógica revolucionaria, entonces se hace la luz.

Los cambios fueron tan sorpresivos en apariencia, que Washington quedó boquiabierto y solo atinaron a balbucear: "Los estamos observando de cerca", dijo en rueda de prensa Robert Duguid, portavoz del Departamento de Estado. El funcionario rehusó emitir comentarios adicionales al respecto.

Exceptuando la prepotencia imperial, me parece excelente que estuvieran al margen con sus poderosas agencias de inteligencia y su gusanera amaestrada en la Isla, ya que a pesar de las primeras medidas de Obama respecto a Cuba, no se ha desmarcado del bloqueo, ni de la retórica anti cubana, ni será capaz de superar a los derechistas del ala guerrera, por un buen tiempo.

Frank Mora, profesor del Colegio Nacional de Defensa con sede en Washington, cree que hay un cambio de prioridades…A este señor no debiera adjudicársele la necedad de pensar que la Revolución cubana va para una transición al capitalismo, que de eso se trata la petición de la derecha.

Por España tienen de mal vecino a un Montaner, amiguísimo de Aznar, reclamado por la justicia cubana por actos de terrorismo, agente de la CIA, y que ha declarado al periódico ABC que Pérez Roque era el sustituto previsto por Moratinos.

Alcibíades Hidalgo, el traidorzuelo, para hacer gala de su poder e información nos cuenta que Pérez Roque negociaba una salida diplomática con el canciller chileno Alejandro Foxley.

El Clarín de Argentina, a quien no hay que presentar por sus posiciones políticas, publicó un trabajo reseñando los sucesos que comentamos y advierte: “Como en otras épocas convendría no subestimar a La Habana.”

Créanme. Yo tampoco subestimo al gobierno de nuestro país y menos al Fidel Castro, que prueba que como político se sabe anticipar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Una vez mâs Fidel ha demostrado honestidad y consecuencia revolucionaria.
Lo mâs cômodo y "polîticamente correcto"(segûn el manual de los reformistas) hubiese sido el silencio y asî ocultar los errores.
Quê motivos ocultos llevan a ciertos sectores, aparentemente solidarios con la revoluciôn a no destacar la consecuencia y la honestidad?
Quê derecho moral poseen para pedir explicaciones?
Subestimar a Fidel y al gobierno de Cuba es simplemente acarrear agual al molino de la contrarevoluciôn.
Pedro

Anónimo dijo...

Si está clarísimo que Fidel les volvió a dar el esquinazo. Que íbamos esperar, a que después ellos salieran desclasificando información donde hacían evidente a los dos comprometidos y así desacreditar a la dirección de la Revolución por no informarlo y presentarlo como un simple cambio de cuadros más. Fidel los dejó en eso, aunque algunos no lo entendieron a la primera. Recuerden que Fidel es Fidel.

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